Urgencias

Una vez te recoge la ambulancia del lugar del accidente, empieza una nueva aventura en tu vida. URGENCIAS.

Te bajan de la ambulancia y es como en las series de médicos, bueno, salvo por una cosa, en mi caso, no pasé por boxes, cosa que normalmente en las series, es dónde primero vas, te meten por esas puertas batientes y entras en otro mundo, aparcan tu camilla y empiezan las preguntas.

¿Hay que avisar a alguien? ¿Dónde vives? ¿Qué te ha pasado? Je, je, si me hubieran dado un euro por cada vez que me lo han preguntado durante mi estancia en Basurto, tendría para una buena cena en arzak, vale, sólo podría ir yo, ya que es muy caro para invitar a mi mujer, pero os podéis imaginar hasta dónde he acabado de contar lo de mi accidente de moto, “¿de moto?, malditas motos”. También lo he oído alguna que otra vez. ;-)

Después te pasan a rayos, todo esto, tumbado en la camilla y oyendo de todo, algún caso de maltrato machista incluido, da muy mal rollo por cierto, los yonkis, esos no faltan y sobretodo, viejecitos con múltiples quejas. En fin, te aparcan allí y a esperar, ahí empiezas a ver como va pasando todo el mundo menos tu, bueno, la verdad, con lo que me dolía la pierna, eso me parecía. ;-).

En fin, te pasan a una sala dónde te desnudan parcialmente, no empecéis a pensar mal, y te empiezan a pregunta qué te duele, “pierna y dedo pulgar izquierdo”, como ya le has comentado previamente al de la ambulancia, a la de admisión y a la enfermera…, te preguntan si te duele el pecho, si te duele la cadera, … Después pasas a rayos, ahí te empiezan a sacar radiografías de todo. Vamos, que después de ese día, tengo radiación suficiente para encender el alumbrado del barrio hasta navidades!!!!!. Bueno, que pasa, uno que tiene sangre andaluza en sus venas …

En rayos oyes cometarios de “joder”, “Que avería” y “o es un atropello o un accidente de moto”, vamos, que buen rollo… y yo, semidesnudo y en esa camilla fría y metálica …

Después, pasas otra vez en a la sala y ahí …, en fin, ¿os acordáis del hijo de puta que os hablé en el blog anterior?. Ahí estaba, esperando una víctima, llevaba ocho horas esperándome, su carácter se había ido agriando toda la mañana para acojonarme. Sus ojos cuando miraron la radiografía brillaron, como gollum cuando veía su tesoro…

Empezó a bufar y a decir, menuda avería, seguido, bufidos y mas ¡que avería!. En fin, y yo, tirado en la camilla, casi en pelotas y os digo la verdad, totalmente acojonado, vamos, en ese momento me pinchan y no sale sangre. Entonces empezó su acoso, te has roto al pierna a conciencia, es una rotura muy difícil, … y mas que no me acuerdo.

Os digo la verdad, desconecté un poco por el agobio que tenía. Le llegué a preguntar, ¿me voy a quedar cojo? Y el cabrón, en vez de tranquilizarme, me dijo que todavía era muy pronto para saberlo.

Después de eso, aparecieron dos cirujanos y uno de ellos, para mas reseña el doctor mongil, un chicarrón de mas de dos metros, me tranquilizó un poco. Ya después me pusieron la férula, la pierna me la apoyaron en una estructura metálica y me pusieron también la férula de la mano.

Entraron Estitxu y mis padres, otra vez oí el “mecagüen la moto” de mis padres y de ahí me llevaron a observación. Y ya al día siguiente me pasaron a planta. Vamos, mi paso por urgencia, para olvidar.

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