Amsterdam (II)

Siete de la mañana, oigo un despertador, veo la hora en el móvil, son las siete de la mañana, durante la noche me he despertado un par de veces con el ruido de la lluvia en el patio.

Me doy media vuelta y decido seguir sobando, que se mojen los demás.

Un rato después me encuentro una cara sonriente que parece haber pasado ya a primera hora por el coffeeshop y sin avisarme, su energía es impropia de esas horas, ¿Que tenía el FEBO que nos tomamos a la noche? ¿Quizá el trozo de pizza hawaina suya no tenía orégano sino ...? ¿Porque el suyo si y el mío no? Comienzo a escuchar, ¡¡¡arriba cariño, arriba cariño, ARRIBA CARIÑO, ARRIBA CARIÑO!!!! Articulo un par de sonidos, gruñidos quizá, pero sólo quizá, ella no se enfada, Pelutxa se va a la ducha, ja, ja, ja, ..., media vuelta, mierda, ya no me puedo volver a dormir. Habrá que levantarse.

Miro por la ventana, llueve, voy yo a la ducha después de la pertinente disculpa por los gruñidos, Pelutxa no tiene la culpa de los aditivos de su cena ... ;-)



Bajamos a desayunar, son las ocho, unos japos comparten desayuno con nosotros, Good morning!. El desayuno muy completo, con salado (frío y caliente) y dulce, fruta, con zumos de varios tipos, yo lo confieso, lo he probado casi todo.

Son las ocho y media, subimos a la habitación, sigue lloviendo. Confiamos en que "escampe un poco". Nos autoengañamos y empezamos a planificar qué haremos. El paseo que compramos por 3€ en la oficina de turismo sería buena opción, aproximadamente tres horas de caminata por Amsterdam que te dejan ver la estación central, la casa de Rembrandt, el Leidseplein, la zona de museos, la zona de los anticuarios, el mercado de las flores, la casa de Ana Frank, ..., en fin, dar un paseo rápido.

La cosa es que viendo el paseo y lo que habíamos aprovechado a ver el día anterior sin mapa alguno, nos habríamos ahorrado 3€. Os lo recuerdo otra vez, nada de oficina de turismo. Mapa aquí.

Diez de la mañana, parece que sólo cae sirimiri, nos enfundamos los chubasqueros, y salimos a dar el paseo. Comenzamos por llegar hasta la estación central y de ahí, comenzar el itinerario. Llegamos sin problema y casi sin mojarnos. Una vez allí, comienza a diluviar. Esperamos media hora larga. Parece que para un poco, comenzamos el paseo, antes de llegar a la plaza Dam, yo tengo los pantalones completamente mojados. Paramos en unas galerías. Otra cosa importante, en Amsterdam no hay balcones ni aleros bajo los que cobijaros en caso de lluvia.

Vemos "el corte holandés", su nombre es complicado, como el holandés, así que lo dejaremos así, decidimos comprar un paraguas. Tal y como pasa en "el corte inglés", los paraguas están en la entrada. Compramos uno de tamaño adecuado para taparnos y que pueda volver a Bilbao. Ha vuelto y os puedo asegurar que ha sufrido lo suyo.

A partir de entonces, el paseo, pese a la lluvia, se hace mas relajado, hasta la una del mediodía, no paró un momento. Vimos una cascada en pleno Amsterdam,





..., la casa de Rembrandt, el río amstel,





el barrio de los anticuarios, el Rijksmuseum, la plaza Rembrandt, dónde está la estatua del pintor







y una cosa curiosa, pasaba en todas las terrazas de Amsterdam, las sillas nunca aparecía enfrentadas, mirad la foto que aquí se ve muy bien, todas miran hacía la calle, curiosa costumbre ..., eso o los holandeses cuando hablan nunca lo hacen de frente sino de lado. :-o.







..., Leidseplein, el mercado de las flores, justo ahí dejó de llover,





..., el Hoffe, la iglesia de san Francisco Javier, este es un descubrimiento nuestro, no viene en la guía, un lugar creo que recomendable para visitar por lo bonito de su decoración interior, sobretodo la zona del altar mayor. Y por supuesto, muchas bicicletas.







Llegan las dos de la tarde, buscamos un FEBO, reponemos un poco las fuerzas, tomamos un café, por cierto, cojonudo y sin nada que envidiar a las buenas cafeterías de Bilbao, vamos a ser sinceros, fuera de Bizkaia no tiene ni puta idea de cómo poner un café.

Por el momento paramos y decidimos que es hora de secarnos un poco, acercarnos al hotel, echar una siesta y proseguir a la tarde el paseo. Tres de la tarde, entramos en el hotel y comienza a llover.

La tarde siguió entre lluvia, frío y algún que otro rato sin lluvia, nos acercamos hasta la casa de Ana Frank y comprobamos los horarios del museo. Se nos hizo tarde, así que lo dejamos para el día siguiente, volvimos a la zona antigua, no pudimos tomar una cerveza en el bar del día anterior pero encontramos uno al lado, una cervecita y nos pusimos a buscar el Hard Rock, nunca habíamos estado en uno y nos apetecía.

Lluvia sin cesar y en Leidseplein decidimos en un arranque de "a que no hay huevos" entrar en el coffeeshop Bulldog, la experiencia, me la reservo, como comprenderéis, pero para mí fue satisfactorio.

Una recomendación, si no habéis estado en ninguno y no sois habituales del consumo de marihuana o cannabis, este está muy bien. Seguramente conociendo un poco, el resto sean igual de buenos y seguros, pero sin saber ...







Cenar, dormir y listos para el día tres en Amsterdam.

Antes de acabar una foto







Las casas de los canales tienden a tener la fachada principal inclinadas sobre la vertical debido a que son estrechas y muy altas y las escaleras que tienen son muy empinadas, con lo que para meter muebles había que hacerlo por las ventanas y con esa inclinación, los muebles no pegaban nunca en la fachada y su izado era mas fácil.

Esta las ventanas las debía tener laterales ... ;-)

Comentarios

Pelutxa ha dicho que…
Jejejeje... Mejor no comentamos la experiencia en el coffee shop, no vaya a ser que vengan unos malandros a robarnos hasta los billetes de avión... MOMENTO REALIDAD, son las 21:00 ;-)

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