Millet, Cearsolo y la justicia

No sé si lo recordaréis, hace unos quince años, en los telediarios circulaba la noticia de un vagabundo que ingresaba en prisión por haber matado un lagarto para comerselo. El detalle de la cárcel estaba en que el lagarto pertenecía a una especie protegida y matar uno de los ejemplares implicaba cárcel.

En estos días estamos con el tema del Palau, dónde sus anteriores gestores están siendo juzgados ahora por Benevolencia también por apropiación indebida, primero de 200.000 €, mas tarde de ya se está hablando de 10 millones de euros y ayer oí incluso de 20, todo esto debido a que se está realizando una auditoría en el Palau y hasta que no termine no se sabe hasta dónde metieron la mano Millet y sus acólitos.

Hoy, he leído que lo van a devolver todo y que por eso hay que ser benévolos con ellos. Pobres.

Aquí, en Vizcaya ya sabemos de que va el tema, el antiguo director financiero del Museo Guggenheim Bilbao, metió también la mano, hasta 600.000€ y según ha dicho, ha devuelto ya 400.000 y los demás los devolverá en breve. Benevolencia también para él. Pobre.

Un par de apuntes, al vagabundo lo metieron en la chirola o quizá al final no lo enchirolaran, sin embargo, pensar que estos pillos del Palau y el Guggenheim no tengan pena de prisión o esta sea benévola me hace pensar en que algo NO FUNCIONA en la justicia.

Por otra parte, por un caso conocido, en el que el fraude no llegó a estas cantidades, pero fue fraude a las arcas públicas, nunca se supo realmente cual fue el valor del fraude y de hecho, cuando le pillaron devolvió TODO LO QUE LE PILLARON, pero sus compañeros de trabajo sabían que no era todo lo que había defraudado.

En los casos Palau y Guggenheim, no sé si por imposibilidad real de saberlo o por la vergüenza de que no se sepa la desprotección que tienen estas instituciones ante la gente con la mano larga, pasará lo mismo, y lo "mangado", será mas de lo que se sepa o quiera saber.

Salu2


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