El miserable ser humano

Cada vez tengo más claro que cada vez son más comunes actitudes de auténtica mala educación. Aquello que desde pequeño te han enseñado a no hacer, porque era de maleducados, hoy lo ves que algunos (empiezan a ser muchos) lo hacen con total naturalidad y se vanaglorian de ello.

El que nunca espera las colas en los semáforos con el coche, el que zigzagea en la autopista, el que en la tienda entra el último y pide el primero, el que viendo una embarazada, persona mayor o madre con carrito no levanta el culo en autobús o metro porque se está de p..a madre sentado, ... En fin, seguro que os estáis acordando de más cosas ahora mismo.

En fin, que esto lo achaco a la deficiente educación que habrán recibido en sus casas. Esto te lleva un mal rato, pero al final, pasas y te olvidas hasta la siguiente.

El problema es cuando de maleducado se pasa a miserable y ahí, señores, yo no lo paso. Y creo que no es un problema de educación, si no más bien un problema de desprecio por el prójimo.

Hace unos meses hemos tenido una nueva adquisición en la familia, ya sabéis, carrito, silla, maxicosi, ... Hace un mes aproximadamente fuimos al IKEA. IKEA tiene preparadas plazas para familias, pone claramente en la foto una imagen de un carrito y unas plazas para minusválidos. Plazas que están a escasos cinco metros de la entrada y salida.

La verdad, pese a tener derecho, ni pensamos en dejar el coche en las plazas reservadas para nosotros, dejamos el coche en un sitio normal y nos desplazamos 20 metros andando hasta la entrada.

Al pasar, alguna vez ya lo habíamos visto, la mayoría de los coches aparcados en las plazas familiares no tenían ni una sillita de niño, de hecho, hace más de un año, vi a dos alegres setentones saliendo con su mercedes tipo panzer de esas plazas como el que sale de su garaje particular (no, no llevaban nietos). Esto correspondería a la mala educación.

Hoy he vuelto para buscar un regalito para el sobri y he aparcado junto a las plazas de minusválidos ..., y por curiosidad, he observado si tenían la tarjeta de minusválido, verdadera decepción y asco al comprobar que de los ocho coches, sólo cuatro llevaban las tarjetas que les permiten aparcar en esas plazas.

Hace falta ser miserable para aparcar en esas plazas y creo que no debería ser IKEA quién les llamara la atención, primero, se la deberíamos llamar nosotros mismos y segundo, la autoridad, colocándoles su correspondiente multa con retirada de puntos, por supuesto.

Salu2



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