El Tour y la marea naranja

Hoy se ha presentado la nueva camiseta de la marea naranja de Euskaltel para el Tour.

Enseguida me han venido a la cabeza los recuerdos de cuándo a principios de siglo nos íbamos por las carreteras de pirineos a seguir las primeras andanzas del Euskaltel en el Tour, a la primera no pude ir, si fueron mis amigos, a partir de 2002 y los tres años siguientes, mientras el trabajo me lo permitió no falté a ninguna.

Ibas con una furgoneta alquilada, dormías en cualquier esquina y si tenías suerte, montabas una tienda de campaña, si no, el coche. Y ante todo, había buen rollo.

Pero me acuerdo sobretodo de la primera vez que vimos la camiseta de la marea naranja, nos la dieron al pie de la Mongie, cuando nos habíamos puesto hasta las trancas de txakoli de Zalla del tío de Juan, después de ver a Igor González de Galdeano de amarillo y una minisiesta, vimos una furgoneta sin ningún logo y con unos chicos que repartían bolsas como las del avituallamiento pero con el logo de Euskaltel, por ahí sigue la camiseta, no me vale, pero el recuerdo es lo que cuenta.

Antes se iba porque te gustaba el ciclismo, conocías de vista todos los ciclistas y sabías que lo de Euskaltel en el Tour era un premio, no una obligación. Ver un corredor de naranja en los primeros puestos era una emoción sin parangón.

Después de los años, el ambiente se enrareció e incluso se llegó a zarandear los coches de Euskaltel. La gente iba a cocerse y el ciclismo se la soplaba y además, se consideraba que Euskaltel tenía que ganar etapas porque si.

Parece que llevamos un par de años sin problemas, espero que siga así y que algún día, no muy lejano, pueda volver con mi niña y enseñarle el buen ambiente y el amor por el ciclismo. De mientras, intentaré conseguir una camiseta para ella.

Algún día os contaré el subidón de adrenalina después de haber burlado cuatro controles de la Gendarmerie.

Salu2

PD: Jose Del Moral explica en su blog cómo conseguir la camiseta

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