Confinamiento (XXI)

Me rindo. No puedo más con el egoismo de esta sociedad.

Hemos cumplido a rajatabla todo el confinamiento. Hemos cumplido los tiempos y distancias de la desescalada. Hemos cumplido las distancias físicas para evitar contagios. Seguimos las directrices y sobretodo, el sentido común.

La peque se ha encontrado con una de sus amigas por la calle y se han saludado a dos metros y cuando nos hemos despedido, se le ha caído el confinamiento encima y se ha derrumbado, llorera del 13.

Hemos ido viendo que en todas las fases la sociedad, no un 5%, muchos más, se saltaban las distancias, los tiempos, los horarios, los aforos, ... Y llegando ya casi a la fase 3, el egoismo se nos va de las manos, playas atestadas, montes atestados y sucios, ...

Ayer estuvios en Arraiz, pronto, para las 10:30 hicimos el hamaiketako y bajamos, aquello parecía la Gran Vía y todos con carbón para hacer barbacoas.

 

En fin, me rindo, reconozco que a veces me dan ganas de volver a la fase 0, recluirme cual monje y que cada palo aguante su vela. Llegará otoño, rebrotará el virus, la sociedad no habrá mejorado, seguirá siendo igual de egoista y las UCI's se saturarán, los sanitarios, esos a los que aplaudiamos a las 19.58, HASTA QUE NOS DEJARON SALIR A LA CALLE, esos que se han jugado la vida, volverán a jornadas interminables, todo porque no hemos aprendido. 

No sé cómo acabaremos, pero esos partidos de niños, esas reuniones de adolescentes y no tan adolescentes, esas playas atestadas, acabarán trayendo lo que no queremos.

Espero equivocarme pero esto no va bien.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comulgar, la razón y la conferencia episcopal

Sobre la continua sensación de timo en Euskadi

Comida fin de temporada de la tertulia bilbaina